He tenido ansias de llenar rincones con sueños
He tenido ansias de soñarlos a tu lado
He tenido ansias de vivir fantasías
He tenido ansias de hacer realidad palabras
He tenido ansias de nuevos besos
He tenido ansias de nuevas sensaciones
He tenido ansias de volver a marearme con tus caricias
He tenido ansias de volver a escuchar tus susurros
He tenido ansias de tenerte ¿una vez más? (más de una vez, ¡seguro!) a mi lado, ansias de ti, de disfrutarte como si fueras un brindis.
He tenido ansias, ansias, ansias…
Me quede esperando lo que no había vivido, imaginándome… imaginando, imaginando, imaginando hasta que me cansé de imaginar.
¿Será difícil olvidar lo que no se ha tenido?
Hoy el vino lo pongo yo, brindaremos con vino chileno por lo breve.

(Ahora se que es poco lo que apuestas, poco lo que ofreces, poco lo que puedes dar, poco lo que me aportas. Vuelvo a brindar por lo breve)

Ahora sé que vivir con ansias (¡qué distinto de vivir con ansia!) es la única forma de vivir. No las pierdas nunca.
Y actualiza un poco, mujer…